Actividades viajando solo
Viajando sólo uno dispone de mucho tiempo, mucho más del que está habituado. Cada día si tiene 24 horas!. Así surge la oportunidad de hacer ciertas cosas que uno ha abandonado o no hace con mucha frecuencia.
A mí me han dado ganas de dibujar nuevamente, actividad que había disfrutado mucho hace unos años y había dejado. Ya sin demasiadas exigencias me compré unos lápices de colores y me aventuré a dibujar algunos paisajes y personas en mi libretita. También me ha dado por escribir un poco… cositas simples como esta, lo que sale.
Disfruto mucho sentarme en el bar del pueblo a tomar una cervecita y escuchar a los personajes locales hablar de sus pormenores diarios: la pesca, algo de política, la deuda de tal borracho con el bar, la pelea de aquel… Repetir esta actividad en el mismo bar de Chacahua se me ha hecho casi un vicio.
Alguno podrá decir que en realidad son quehaceres que uno se busca para rellenar el tiempo… quien sabe? Pues, yo lo estoy disfrutando y resulta un buen descanso para la mente inquieta que a veces no deja de parlotear.