Ecoaldeas, proyectos sustentables y permacultura en México

Este Blog nace con la idea de compartir mis experiencias recorriendo y colaborando en ecoaldeas, proyectos de permacultura, granjas orgánicas, comunidades intencionales, centros de tecnologías apropiadas y proyectos sustentables en México. A medida que vaya visitando y viviendo estos lugares iré escribiendo reseñas, mostrando fotos y videos y contándoles mis experiencias. La información aquí publicada tiene que ver con una opinión personal y está basada en mis experiencias. Espero pueda servir de inspiración a otras personas en búsqueda de una vida más armoniosa con la naturaleza conectándose desde el amor.

Archive for the ‘Reflexiones de viaje’ Category

Actividades viajando solo

Posted by admin on mar-6-2009

Viajando sólo uno dispone de mucho tiempo, mucho más del que está habituado. Cada día si tiene 24 horas!. Así surge la oportunidad de hacer ciertas cosas que uno ha abandonado o no hace con mucha frecuencia.
A mí me han dado ganas de dibujar nuevamente, actividad que había disfrutado mucho hace unos años y había dejado. Ya sin demasiadas exigencias me compré unos lápices de colores y me aventuré a dibujar algunos paisajes y personas en mi libretita. También me ha dado por escribir un poco… cositas simples como esta, lo que sale.
Disfruto mucho sentarme en el bar del pueblo a tomar una cervecita y escuchar a los personajes locales hablar de sus pormenores diarios: la pesca, algo de política, la deuda de tal borracho con el bar, la pelea de aquel… Repetir esta actividad en el mismo bar de Chacahua se me ha hecho casi un vicio.
Alguno podrá decir que en realidad son quehaceres que uno se busca para rellenar el  tiempo… quien sabe? Pues, yo lo estoy disfrutando y resulta un buen descanso para la mente inquieta que a veces no deja de parlotear.

Al llegar…

Posted by admin on mar-5-2009

Cuando estás viajando y llegas a un nuevo lugar, algo bastante extraño ocurre. Las expectativas que uno trae, por mínimas que sean, comienzan a confrontar la realidad. Nuestra mente intenta asimilar el nuevo sitio tratando de encasillarlo en alguna especie de categoría, sin poder dejar de compararlo con lugares antes visitados. 
Dificilmente llegue uno a sentirse a gusto el primer día de estancia en aquel sitio desconocido. Uno querrá recorrerlo, hablar con los lugareños, encontrar sitios bonitos, entender la dinámica del lugar, pero rara vez lo logrará ese día.
Aclaremos tambien que hay sitios mucho mas fáciles de digerir que otros. Lugares más “abiertos” y “cómodos”  por decirlo de alguna manera. Otros oponen mayor resistencia, necesitan ser vividos un poco más para ser penetrados.
Creo que el atardecer es el momento de conexión en donde uno puede por fin abrirse, dejar de juzgar la nueva morada y hacerse uno con ella. Abrir otra vez el corazón y poder sentir, una vez más, un lugar como propio.